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Japón

  • Pequeña guía práctica para viajar a Japón.

  • Japón 2008: diario de a bordo.

  • Japón 2008: algunos vídeos.

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    Jacobo de Pedro Fernández
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    Pequeña guía práctica para viajar a Japón

    Pongo a vuestra disposición una pequeña recopilación de consejos que, modestamente, he ido elaborando tras mi primer viaje de un mes a Japón y a partir de mis propias experiencias y conclusiones, así como de las consultas que algunos conocidos me fueron haciendo. Espero que os sea de interés. Si se me ocurren más anotaciones o si me las sugiere alguien, las añadiré.
      

    1. Para ir a Japón por menos de 90 días no es necesario pedir ningún visado (“visa”, en inglés y en español de América), pero es importante comprobar con la suficiente antelación que tenéis el pasaporte al día y que no caducará mientras estéis en el viaje. Os recomiendo entrar en la web de la Embajada de Japón en España para consultar detalles sobre este tema y otra información general de interés:
      http://www.es.emb-japan.go.jp/
       
    1. De igual modo, es muy completa la información disponible en Portal Japón, sobre todo si aún no tenéis ni los vuelos y no sabéis por dónde empezar:
      http://www.portaljapon.com/
       
    1. Las fechas que recomiendan para visitar Japón son la primavera y el otoño, por ser más estables meteorológicamente y de temperaturas agradables. Además, al ser temporada baja, los vuelos resultan más baratos. Muy importante comprarlos con antelación, pues conseguiréis mejores precios, que suelen rondar entre 500 y 2000 euros (ida y vuelta).
       
    2. En Japón hay sanidad pública, pero evidentemente a los extranjeros se les cobra. Por ello, si tenéis algún seguro médico privado en España (Sanitas, etc), es recomendable que os llevéis la tarjeta. Se harán cargo de atenderos o de pagaros los gastos sanitarios. En cualquier caso, consultad las condiciones con vuestro seguro médico.
       
    1. No es en absoluto habitual el uso de tarjetas de crédito en las tiendas o los restaurantes japoneses. Os tendréis que acostumbrar al efectivo, y a que los bancos os cobren una comisión (proporcional a lo que saquéis) que ronda los 8 euros por cada 180 euros que saquéis. En cuanto a llevar efectivo en cima, podéis estar tranquilos, porque Japón es un país tremendamente seguro y la amabilidad y la consideración de la gente se dejan notar rápidamente. Puede que sus costumbres sean muy especiales y que las relaciones humanas entre los japoneses sean difíciles de asimilar, pero si tu intención es simplemente pasar allí unas vacaciones, no tendrás ningún problema de integración y, por supuesto, seguro que nadie te mira mal por hacer tal o cual cosa, o por vestir de tal o cual manera. En ese sentido, es un país mucho más abierto a la innovación y a la libertad de cada uno, siempre perfectamente equilibrada con el respeto absoluto al prójimo. No obstante, hablando de seguridad, tampoco hay que pecar de iluso descuidando las precauciones básicas; actuad según os indique el sentido común. Por cierto, las oficinas bancarias son mucho menos frecuentes que en España, pero por el contrario podéis encontrar cajeros dentro de algunos hoteles y tiendas de conveniencia (7 Eleven y similares). Una de las primeras cosas a hacer en cuanto estéis asentados es buscar un cajero y memorizar su ubicación, para sucesivos usos. Allí los llaman ATM (ee-ti-emu), del inglés "Automatic Teller Machine". Ah, tened en cuenta también que muchas de nuestras tarjetas tienen un límite de unos 500-600 euros al día, de manera que si un cajero os deniega la operación, probad con una cantidad menor. En general, los cajeros permiten elegir idioma (japonés, coreano, inglés y portugués). Es recomendable que antes de salir del el aeropuerto cambiéis todo el efectivo que llevéis, saquéis el dinero que vayáis a necesitar y preguntéis en los mostradores todas las dudas sobre transporte y demás, pues una vez en Tokio todo resulta rebuscado de encontrar y no tienen por qué estar acostumbrados a hablar inglés. De hecho, comparado con Europa, poca gente de la calle habla inglés. Probablemente, muchos entenderán palabras sueltas, pero no vayáis contando con que van a entenderos en inglés. Les resulta complicado por la fonética y por las grandes diferencias gramaticales que tiene con el japonés. No obstante, conscientes de que su idioma es muy distinto de los idiomas europeos y de la complejidad de su escritura, os encontraréis prácticamente todos los letreros (en el transporte, en la administración, etc) con la información imprescindible traducida al inglés.
       
    1. Si tenéis intención de compraros algún aparato electrónico y os importa sobre todo conseguir el precio más barato (en vez de lo importante que sea la tienda, la garantía que puedan daros, si hacen duty free o no, si os pueden atender en inglés, etc) lo mejor es pasarse por http://kakaku.com y teclear el nombre del modelo que estáis buscando. Os saldrá una lista con todas las tiendas donde le conste que está en venta, ordenadas desde la más barata. En general, las más baratas serán tiendecillas pequeñajas que hay que andar buscando, y no cadenas de grandes almacenes oportunistas pegados a la estación de Akihabara, si bien éstos están más acostumbrados a los compradores extranjeros. Bien, pues si pincháis en cada uno de los resultados, podréis ver más detalles sobre la tienda (empezando por dónde se encuentra). Eso sí, la web está totalmente en japonés.
       
    1. En Japón la electrónica puntera suele ser más barata que en Europa (aunque también depende del cambio euro-yen del momento). Por lo que en España vale una cámara de vídeo digital con definición estándar, allí las encontré yo de alta definición. Pero ojo: si os compráis algún cacharro de éstos, tened en cuenta que muchos modelos se fabrican exclusivamente para Japón y por lo tanto ni traen el manual en inglés, ni se ofrece garantía internacional. Estos puntos convendría que los aclararais con el vendedor o, mejor, consultando en Internet información sobre los modelos que veáis en las tiendas. También puede ocurrir que un mismo modelo se venda en Japón y en Europa, pero con ligerísimas diferencias (el idioma de los botoncitos, etc). En esos casos también puede ocurrir que la versión japonesa no traiga el manual en inglés (aunque con suerte lo podréis encontrar en Internet) ni garantía en el extrajero. Y otra cosa: las cámaras de vídeo de alta definición son una pasada; el nivel de detalle que tiene la imagen es muy alto (es como grabar vídeo a tres megapíxeles), pero el formato en que graban, de momento, no está excesivamente extendido. Si volcáis sobre discos DVD esas grabaciones, necesitaréis una PS3, un lector de BluRay o un PC medianamente potente para reproducirlos. Un reproductor de DVD-DIVx de sobremesa de los actuales no lo hará. Aparte de que estas cámaras graban en formato 16:9 (panorámico), que no es lo más indicado para teles pequeñas y cuadradas (no panorámicas)…
       
    1. Google ofrece un par de servicios especialmente útiles. Por un lado, el traductor on-line de japonés a inglés. Aunque no es en absoluto preciso, al menos resulta útil para traducir las páginas al inglés y no sentir la abrumadora sensación de no entender absolutamente nada. Podéis utilizarlo para traducir precisamente la página que decía arriba (kakaku):
      http://www.google.com/translate_t#

      El otro servicio es Google Maps. Pero ojo, porque si queréis consultar el callejero japonés, tendréis que introducir los nombres en japonés (nada de caracteres occidentales). De manera que, si queréis buscar la estación de Shinjuku, os aconsejo que busquéis el artículo español sobre Shinjuku en la Wikipedia, copiéis la forma japonesa de escribir “Shinjuku” y lo peguéis en la barra de búsquedas de Google Maps:
      http://maps.google.es/

      También podéis introducir, tal cual aparece en la página japonesa de kakaku, la dirección de la tienda a la que queréis ir. Y ojo, porque en el Google Maps japonés, si consultáis la opción “cómo llegar” (es decir, ruta entre dos puntos), os dará el resultado considerando exclusivamente el transporte público. Y como no entenderéis nada, lo mejor es que ese tipo de consultas las hagáis por medio del enlace que pongo a continuación.
       
    1. Japanese Train Route Finder:
      http://www.jorudan.co.jp/english/norikae/e-norikeyin.html

      Os calcula los trayectos en tren/metro/tranvía entre dos puntos cualesquiera de Japón (estaciones concretas o ciudades). Además, os dice la hora exacta a la que sale cada tren (allí, los horarios se cumplen a rajatabla), el tiempo a bordo, el precio de cada billete, etc.
       
    1. El transporte público, en general, es caro en Japón. En Tokio no existen abonos mensuales como en Madrid (es decir, una tarifa única a cambio de utilizar todos los trenes y los autobuses que quieras), ni bonos con descuento sobre el billete sencillo. Lo único que hay son tarjetas prepago como Suica y Pasmo en que tú “cargas” una determinada cantidad de dinero, que se te va descontando cada vez que entras y sales del recinto del tren o el metro, y cada vez que haces un trasbordo de una compañía a otra. Porque, sí, en Tokio el transporte ferroviario está operado por muchas compañías diferentes y llega a ser un poco lioso planificar un viaje, ya que difícilmente encuentras un plano donde figuren todas las líneas de todas las compañías, o al menos con detalle de todas sus estaciones. El más clarito, y además en español, es éste:
      http://www.tokyometro.jp/global/en/service/pdf/routemap_es.pdf

      Pero claro, no está de más tener el equivalente con los nombres en japonés, por si acaso en algún momento necesitáis reconocer (sobre otro mapa, sobre un cartel que no venga en inglés, etc) el nombre de esa estación:
      http://www.tokyometro.jp/kabegami/img1024/rosen02.jpg

      Este mapa, elaborado por Tokyo Metro, es muy completo, pues figuran las líneas de las distintas compañías que operan en el centro de Tokio, incluida la línea circular Yamanote, que es de JR y que pasa por prácticamente todas las zonas de interés en Tokio, además de resultar cómoda para los extranjeros. Pero ojo, porque en el mapa que digo figuran, dando la impresión de que pertenecen a una sola empresa, todas las líneas del suburbano, cuando en realidad unas pertenecen a Tokyo Metro y otras a Toei, lo que significa que cualquier trasbordo entre ellas es un dinerete extra.

      Por otro lado, no esperéis que todas las compañías tengan puesto este mapa en sus estaciones o sus trenes. Cada una elaborará su propio mapa, en el que probablemente sólo figuren las estaciones en que opera… Y además, como Tokio es muy grande, a medida que os alejéis del centro empezarán a aparecer en los mapas líneas nuevas que se dirigen hacia la periferia… Así que, paciencia.

      Ah, el precio de un trayecto depende mucho de en qué estación te encuentres, a qué estación vayas y del número de transbordos que hagas. En cada estación encontraréis varios accesos, uno para cada compañía, y dentro de cada uno, un mapa con las estaciones a las que, usando las líneas de esa compañía, podéis llegar. Junto al nombre de cada estación suele figurar el precio del billete que tenéis que comprar si vais hasta allí. En ocasiones el precio sólo figura en el mapa que está en japonés, por lo que tendréis que buscaros la vida para intentar averiguar cuál de las estaciones es la que os interesa… Los billetes se compran siempre en las máquinas automáticas, pero junto a los tornillos de entrada habrá siempre una cabina con algún operario encantado de ayudaros y que quizá hable un poco de inglés. 
       
    1. Otra opción sumamente interesante, si vais a estar varias semanas y tenéis pensado hacer excursiones en tren bala (que son carísimos) a distintas ciudades de Japón, es el Japan Rail Pass. Es un abono exclusivo para extranjeros que permite un uso indefinido de las líneas operadas por JR (incluidos los trenes bala y la línea Yamanote de Tokio y la línea de ferrys de Miyajima). Inevitablemente hay que solicitarlo ANTES de llegar a Japón. Al pagarlo, os dan un resguardo que, una vez en Japón, podéis intercambiar en las estaciones por el propio Rail Pass. Los hay por semanas y por meses. No dejan de ser muy caros, pero, insisto, merecen la pena si queréis hacer varios viajes, ya que los billetes de tren bala (shinkansen) sueltos valen un dineral:
      http://www.japanrailpass.net/eng/en001.html
       
    1. La página web de la Agencia Meteorológica Japonesa tiene un completo apartado en inglés donde, además de información sobre la previsión del tiempo, podréis consultar detalles sobre los últimos terremotos registrados:
      http://www.jma.go.jp/en/quake

      En caso de terremoto, las recomendaciones básicas son no salir a la calle, mantener la calma y, si es posible, ponerse debajo de una mesa u otro mueble fijo en el suelo que pueda protegernos de posibles objetos que se desprendan.
       
    1. El tiempo puede ser bastante inestable y difícil de predecir, al menos en Tokio y al menos en verano. Por eso, todo el mundo sale siempre con algún paraguas en el bolso. Tan pronto puede ponerse a diluviar como dejar de hacerlo. Además, en verano suele estar brumoso, y es difícil hacerse una idea de la probabilidad de lluvia existente. Las repentinas tormentas veraniegas son frecuentes. Y en las ciudades costeras (como Tokio), el calor se vuelve casi tropical a causa de la enorme humedad ambiental. Todo el mundo lleva consigo alguna toallita para irse secando el sudor (las venden en cualquier tienda de conveniencia) o un paraguas para usarlo como parasol.
       
    1. Aunque hay muchísima información en la web sobre Japón, a mí me resultó especialmente interesante la web de Nipponia (en español) y, en concreto, el resumen de las distintas festividades o celebraciones que tienen lugar en Japón en cada mes del año. Seguramente os inspire para organizar alguna excursión coincidiendo con alguna de las propuestas:
      http://www.web-japan.org/nipponia/nipponia34/es/feature/
       
    1. Si preferís los viajes organizados o semiorganizados (es decir, que te buscan los billetes de tren y el hotel, pero luego te recorres tú la ciudad libremente), hay varias agencias de viajes especializadas en extranjeros. Yo contraté un par de excursiones mediante HIS Experience (no confundir con otra agencia llamada HIS a secas, que no tiene nada que ver):
      http://hisexperience.jp/

      Aunque no contratéis nada, igual os sugiere excursiones o actividades para realizar por vuestra cuenta. Si contratáis alguna cosa, todo se puede hacer por Internet, y por último os envían los billetes y la documentación mediante correo postal a la dirección o el hotel que tengáis en Japón.
       
    1. La red de telefonía móvil japonesa utiliza el sistema 3G. Eso quiere decir que si vuestro teléfono es antiguo y sólo acepta el sistema GSM que se utiliza en España para las llamadas y los mensajes, no funcionará y no detectará ninguna red. En cambio, si es compatible con 3G, funcionará perfectamente. Por la misma razón, un móvil japonés (que sólo admita 3G) no funcionará en Europa, salvo allí donde haya cobertura 3G y siempre que las operadoras permitan utilizar la red 3G para servicios normales de telefonía y mensajería SMS. Los japoneses, en general, pagan una tarifa plana que les permite tener el terminal conectado a Internet de forma permanente, y enviar emails (no envían SMS, sino emails) o consultar páginas web tanto como quieran. Muchísimas páginas web tienen su propia versión o incluso su propia dirección web para ser consultada desde el móvil. En el transporte público te ruegan que silencies el teléfono y que no hagas o recibas llamadas (y la gente lo cumple), pero en general la cobertura en el metro es mejor que en España, así que sí se puede navegar por Internet o teclear emails tranquilamente. En cualquier caso, si lleváis un móvil español, os recomiendo encarecidamente que no lo utilicéis. Cualquier llamada que recibáis desde España, por corta que sea, os costará un dineral (si os llaman de Atención al cliente de Movistar –o de la empresa que sea– mandadles a paseo inmediatamente, porque un minuto de conversación os costará 4 euros. Y cualquier llamada que hagáis a un fijo de Japón os costará también un dineral. A cambio, hay muchas cabinas telefónicas (hasta en los andenes de metro encontraréis alguna) y servicios de alquiler de teléfonos móviles (probablemente en el aeropuerto los veáis). Asimismo, Skype y demás programas de mensajería de voz a través de Internet ("voz sobre IP") son una opción muy recomendable para hablar con España sin pagar un duro, suponiendo, claro, que tengáis una conexión a Internet en el hotel o el apartamento.
       
    1. Por la misma razón, si alquiláis un apartamento y os dejan dicho que llaméis a la empresa del agua, la luz o el gas para comunicarles vuestra incorporación al apartamento o vuestra salida, así como vuestro nombre para ponerlo en el contrato, negaos en rotundo. Pedidles que lo hagan ellos desde la oficina, ya que les sale gratis y seguramente hablarán japonés. El teléfono gratuito de las empresas de agua/luz/gas no funciona desde un teléfono extranjero, y el de pago es muy caro. Además, os atenderán en inglés, pero con dificultad... Si tenéis cualquier duda sobre el funcionamiento y el modo de pago del agua, la luz o el gas (que no van incluidos en el alquiler), no dudéis para nada en preguntar a la empresa de alquiler el mismo día que lleguéis. Os evitará imprevistos.
       
    1. Para alquilar apartamentos, habitaciones en casas de huéspedes con zonas comunes compartidas (baño, cocina…) o camas en albergues/dormitorios de literas, lo mejor es consultar estas dos webs, que prestan servicio exclusivamente a extranjeros y que tienen suficientes plazas como para que baste entrar con frecuencia hasta encontrar alguna que nos interese:
      www.sakura-house.com
      www.tokyocityapartments.com

      Eso sí, a los huéspedes les exigen comunicar la fecha de salida sólo con un mes de antelación (aunque algunos lo harán antes), por lo que hasta que sólo quede un mes para vuestra llegada a Japón puede que no encontréis casi plazas libres para las fechas en que os interesan. Y es que sólo reservan plaza durante una semana. Si tardas más de una semana en llegar desde que te empezaron a reservar la plaza, te lo cobrarán como si ya estuvieras viviendo. La reserva se hace mediante transferencia bancaria de unos 180 euros (más 25 de comisión del banco). Cuando llegas a Japón, les pagas la primera mensualidad (la estancia mínima es un mes; para estancias menores, lo mejor son los hoteles o los hostales) más otra cantidad equivalente (a la que restas los 180 euros que ya ingresaste) en concepto de fianza.
       

    1. Ni se os pase por la cabeza cocinar en el apartamento. Si entráis en un supermercado o una tienda de alimentación de conveniencia, difícilmente identificaréis lo que hay dentro de cada sobre o caja… Así que si identificar los ingredientes es complicado, malamente podréis poneros a cocinarlos. Por el contrario, comida precocinada, lista para comer o deshidratada (fideos instantáneos, etc) tenéis toda la que queráis y es baratísima. En general, cuando compréis comida preparada, en el mostrador os regalarán palillos y os preguntarán si queréis que os lo calienten en el microondas. En otros sitios, el microondas es autoservicio. Restaurantillos con platos expuestos en el escaparate también hay por todas partes, y son muy baratos. Al pagar en las tiendas, el dinero se suele depositar en un cestillo, en vez de dárselo en mano al dependiente, que, por cierto, os atenderá siempre con gran amabilidad y dará la bienvenida (“irasshaimase”) a todo cliente que entre en el establecimiento.
       
    1. Alquilar bicicletas en Japón es fácil y muy barato. No suelen ser bicicletas de montaña, pero aun así, sobre todo en ciudades llanas como Kioto donde cada punto de interés está desperdigado en una punta distinta, resultan enormemente cómodas, rápidas y en absoluto cansadas. Además, todo está pensado para las bicicletas (desde las aceras asfaltadas, hasta los bordillos rebajados y los peatones que dejan paso a las bicicletas). Alquilar una bici cuesta unos 6 euros al día, y comprársela de segunda mano, unos 20.
       
    1. Con todo, es interesante llevarse alguna guía (del trotamundos, del Lonely Planet, etc) sobre Japón que os cuente por encima qué hay que ver en cada ciudad y que incorpore mapas e información sobre transporte y los alojamientos, sobre dónde alquilar bicicletas y demás. Aunque no sea lo más cómodo para ir consultando por la calle, en el hotel os permitirá organizar el día y las excursiones, y saber dónde acudir para que os den folletos o mapas más cómodos de llevar en el bolsillo.
       
    1. Los enchufes en Japón son de dos patas planas (como los americanos), sin toma de tierra. Es conveniente llevarse el adaptador ya comprado y una regleta o un ladrón españoles, para con un solo adaptador poder enchufar muchos aparatos. La corriente va a 100 voltios, por lo que comprobad antes de llevároslo si el cargador del móvil, de la cámara, del portátil, etc funcionan a ese voltaje. En general, los cargadores de estos aparatos funcionan entre 100 y 240 voltios sin ningún problema. Pero si os lleváis algún aparato que no funcione a 100 voltios (sólo a 220), lo único que ocurrirá es que no se cargará o no “lucirá” debidamente… Pero no tenéis que preocuparos de que se queme.
       
    1. Las lavanderías por monedas (las suelen llamar en inglés: “coin laundry”) son relativamente fáciles de encontrar. Y si no, en muchos edificios de apartamentos tienen su propia sala de lavadoras por monedas. Y también suele haber secadoras por monedas, aunque la gente que vive en casas (no en apartamentos) recurre más bien a tendederos y similares. Os tendréis que comprar, eso sí, algún “tambor” de detergente, que son fáciles de identificar y de encontrar, ya que también hay muchas droguerías de conveniencia (tiendecillas abiertas un montón de horas al día y donde podréis comprar todo tipo de geles, detergentes, útiles de limpieza…).
       
    1. Como en la mayoría de los países, no hay persianas. A lo sumo, una cortina un poco gruesa evitará que la luz del día os despierte en cuanto amanezca. Pero si sois especialmente delicados para ello, guardad el antifaz que os den en el avión, porque os vendrá bien. Amanece y anochece bastante temprano durante todo el año.
       
    2. De un tiempo a esta parte, han desaparecido las papeleras de las calles. Sólo veréis, junto a algunas máquinas de refrescos, contenedores para latas y envases, en los que no se puede depositar ningún otro tipo de residuos. Acostumbraos a cargar con la basura hasta casa y a colaborar con la pulcritud que suele reinar por todas partes. En casa (en los hoteles puede que no) la basura también se separa en tres desde hace tiempo: 1) papeles, cartones y revistas; 2) envases y plásticos (preferentemente aclarados); 3) basura combustible. La recogida de basura es selectiva y cada día de la semana se recoge un tipo. Tenedlo en cuenta porque quizá no podáis bajarla cuando os plazca...