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Televisión,
electrónica y audiovisuales
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La televisión digital terrestre, obsoleta
(artículo publicado en
agosto de 2009)
Esta pequeña
"reflexión"
va dedicada
a mi amigo
Ángel, que
una vez me
dijo "yo
antes de
comprarme el
TDT me voy a
esperar, no
sea que me
lo compre y
a los dos
días ya no
me sirva"...
Resulta que
la TDT, tal
y como la
conocemos, está
en vías de
extinción.
Sí, sí. Sin
haberse
terminado de
implantar en
nuestro
país, tiene
los días
contados.
Por varios
motivos:
-
Cuando
tenga
lugar el
apagón
analógico
(en
2010),
se
reubicarán
algunas
de las
cadenas
digitales
en
frecuencias
que
ahora
están
ocupadas
por las
emisiones
analógicas.
Sería el
caso de
laSexta
(que
actualmente,
en
digital,
emite
intercalada
en la
misma
frecuencia
que las
cadenas
de
Sogecable:
Cuatro,
CNN+ y
40-Latino)
o de
Teledeporte
(que
actualmente
está
también
"de
prestado"
en la
frecuencia
asignada
a las
cadenas
de VeoTV). ¿Y
qué
significa
esto?
Que
todas
las
comunidades
de
vecinos
del país
tendrán
que
llamar
de nuevo
al
antenista
para que
añada
los
módulos
amplificadores
correspondientes
a esas
nuevas
frecuencias,
que por
cierto el
Ministerio
de
Industria
aún no
tiene
decididas.
-
Independientemente
de lo
anterior,
en 2015
se
reubicarán
a otras
frecuencias
prácticamente
todas
las
cadenas
de la
TDT,
puesto
que la
zona
alta del
UHF (en
donde
ahora
emiten
casi
todas
las
cadenas
de la
TDT,
pese a
ser la
zona más
inestable
del UHF)
se
quiere
dejar
libre
para
otros
usos. Es
lo que
llaman
"dividendo
digital". Esto
significará
tirar a
la
basura
los
módulos
amplificadores
que los
antenistas
están
ahora
colocando
en las
antenas
de todas
las
comunidades
de
vecinos
del
país, y
sustituirlos
por
otros
que se
correspondan
con las
nuevas
frecuencias
que se
vayan a
utilizar
desde
2015 y
que,
nuevamente,
tampoco
se
conocen
a día de
hoy.
-
Aunque
las dos
circunstancias
anteriores
no
afectarán
prácticamente
a
ninguna
vivienda
unifamiliar
con
antena
propia
(que
tendrá
simplemente
que
resintonizar
sus
televisores
y
descodificadores),
hay otro
punto
que sí
nos
afectará
a todos.
La TDT
actual
emite en
abierto,
en
definición
estándar
y
comprimida
en
Mpeg2.
Nos
están
vendiendo
televisores
y
descodificadores
que sólo
son
capaces
de
captar
ese tipo
de
emisiones.
Sin
embargo,
estamos
a las
puertas
de la
aparición
de
canales
de
TDT de
pago
(por
ejemplo,
Gol-TV,
que está
esperando
que el
Gobierno
regule
la TDT
de
pago), para
cuyo
visionado
tendremos
que
esperar
a que
aparezcan
en el
mercado
español
terminales
que
implementen
el
"acceso
condicional"
(desencriptar
las
cadenas
de pago
de
acuerdo
con los
privilegios
de
abonado
que
figuren
en la
tarjeta-chip
que el
espectador
introduzca
en el
terminal
o el
televisor).
Y sobre
todo,
estamos
también
a las
puertas
de la
TDT de
alta
definición
(ya son
varias
las
cadenas
que
emiten
regularmente
en alta
definición
-TV3,
Aragón
TV- y
las que
están
empezando
a emitir
en
pruebas
-TVE en
Valladolid,
Canal 9
en
Valencia
capital,
TPAsturias-).
Para el
visionado
de la
TDT de
alta
definición
necesitamos
un
televisor
o
descodificador
capaz de
manejar
vídeo en
alta
definición
y, lo
que es
más
importante,
capaz de
descomprimir
el
formato
Mpeg4-AVC
(también
llamado
h.264),
no sólo
el
Mpeg2.
Nos
están
vendiendo
muchos
televisores
"Full-HD"
que,
aunque
sí
cuentan
con una
matriz
de
1920x1080
(es
decir,
de alta
definición),
no
cuentan
con
descompresor
Mpeg4-AVC,
de
manera
que no
serán
capaces
de
sintonizar
por sí
mismos
las
cadenas
de alta
definición
(salvo
que
emitan
en
Mpeg2,
cosa muy
poco
probable):
necesitarán
un
descodificador
externo.
A propósito
de esto, por
mucho que
compremos un
descodificador externo
compatible
con la alta
definición y
el
Mpeg4-AVC,
si se lo
conectamos a
un televisor
que no sea
Full-HD
(es
decir, cuya
resolución o
matriz de
puntos sea
menor de
1920x1080),
no veremos
esas
emisiones en
todo su
esplendor,
sino
reescaladas
al número de
líneas que
el televisor
sea capaz de
mostrar, que
será menor.
Muchos
televisores
nuevos no
Full-HD sí
aceptan
señales de
1080 líneas,
pero su
matriz de
puntos no
alcanza las
1080 líneas,
de manera
que muestran
menos líneas
de las
recibidas en
realidad. Y
por otro
lado, ni que
decir tiene
que para
conectar un
descodificador
externo de
alta
definición
(o una
cámara de
alta
definición o
un
reproductor
de Blu-ray)
a un
televisor
hará falta
un cable
HDMI o de
vídeo por
componentes.
Si
utilizamos
el
euroconector
de toda la
vida (o un
típico cable
RCA
amarillo,
blanco y
rojo), la
señal que le
llegue al
televisor
será una
castaña (de
625 líneas
-de las
cuales sólo
575 son
visibles- en
el mejor de
los casos),
no una señal
de 1080
líneas.
Los países
que van un
poco más "a
la cola" de
la
tecnología
tienen la
suerte de
que cuando
implantan
una nueva
tecnología
se ahorran
algunas de
las etapas y
adaptaciones
intermedias
a que se ven
obligados
los demás
países. Lo
digo por
ejemplo por
Portugal,
que ha
lanzado su
TDT hace
apenas unos
meses (en
algunas
ciudades de
España lleva
habiendo
emisiones de
TDT casi una
década,
aunque el
lanzamiento
oficial fue
en 2005),
pero
obligando ya
a los
fabricantes
a que los
televisores
y los
descodificadores
sean
compatibles
con el h.264
(en Portugal
no se
emitirá en
Mpeg2) y con
la alta
definición.
También
Estados
Unidos y
Japón
contemplaron
desde un
principio la
alta
definición y
tanto el
Mpeg2 como
el h.264 en
sus
respectivas
normas de TV
digital,
pero ésos es
que, más
bien todo lo
contrario,
van a la
vanguardia
de la
tecnología...
Dejo aquí
una tabla
bastante
aclaratoria
acerca de la
complicada y
a veces
engañosa
terminología
empleada por
los
fabricantes.
La "p"
significa
"progresivo"
y la "i"
significa
"entrelazado"
(una señal
de vídeo
entrelazado
envía
primero la
información
de las
líneas pares
y luego la
de las
impares,
mientras que
una señal de
vídeo
progresivo
manda las
líneas en su
orden
natural; el
barrido
entrelazado
se inventó
porque en
los antiguos
televisores,
al utilizar
el barrido
progresivo, las
líneas
superiores
se empezaban
a apagar
cuando aún
no se habían
encendido
las de la
parte
inferior de
la imagen).
Por otro
lado,
Full-HD
es
una
denominación
no oficial
de la alta
definición
de 1080
líneas,
frente a la
alta
definición
de 720
líneas.
Y otra cosa:
para recibir
emisiones de
alta
definición
vale la
misma antena
que para
recibir
cualquier
otra emisión
terrestre.
Pese a que
algunos
oportunistas
estén
lanzando
antenas con
el logotipo
"HD", las
antenas sólo
entienden de
impulsos
eléctricos y
ondas; les
da igual lo
que
signifiquen
esos
impulsos, ya
que es el
televisor (o
el
descodificador)
el
responsable
de
interpretar
esos pulsos
como
emisiones
analógicas,
digitales o
digitales de
alta
definición.
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